En muchas industrias, pesar un producto parece una tarea sencilla. Sin embargo, cuando ese pesaje se realiza en un entorno con riesgo de explosión, elegir una báscula requiere mucho más que buscar capacidad y precisión.
Una zona peligrosa es un área donde pueden estar presentes gases, vapores, líquidos inflamables o polvo combustible en concentraciones que podrían generar un incendio o una explosión si encuentran una fuente de ignición.
Y aquí aparece una pregunta importante: ¿qué pasa con una báscula instalada en uno de estos ambientes?
Una báscula convencional puede tener componentes eléctricos capaces de generar chispas, calor u otras fuentes de ignición. Por eso, en determinados entornos industriales se necesitan equipos diseñados específicamente para trabajar de forma segura bajo estas condiciones.
Precisión y seguridad deben ir de la mano
Al seleccionar una báscula para una zona peligrosa, no basta con preguntarse:
¿Cuánto pesa y qué tan precisa es?
También debemos preguntarnos:
¿Está diseñada para trabajar de forma segura en este entorno?
La serie HV de A&D ofrece balanzas de plataforma intrínsecamente seguras, desarrolladas para aplicaciones industriales donde la seguridad del entorno es un factor fundamental.
Esto permite abordar el pesaje desde una perspectiva diferente: obtener mediciones confiables sin dejar de considerar las condiciones de seguridad del lugar donde se realiza el proceso.
Elegir correctamente también es parte de la seguridad
En ambientes industriales, una báscula no debería elegirse únicamente por su capacidad, tamaño o resolución.
Primero hay que entender dónde se va a utilizar, qué tipo de riesgo existe y qué requisitos de seguridad debe cumplir el equipo.
Porque cuando hablamos de zonas peligrosas, la báscula adecuada no solo debe pesar bien; debe ser adecuada para el entorno en el que va a trabajar.
Serie HV de A&D: pesaje preciso cuando la seguridad también cuenta.
Class I, II y III ¿qué significa cada clasificación?
En nuestro artículo anterior hablamos de qué es una zona peligrosa y por qué es importante elegir correctamente una báscula.
Ahora demos un paso más.
Cuando una industria identifica un área como peligrosa, una de las primeras cosas que debe entenderse es qué tipo de material puede generar ese riesgo.
En el sistema de clasificación utilizado en Norteamérica, las ubicaciones peligrosas se dividen en Class I, Class II y Class III.
Y entender la diferencia es más sencillo de lo que parece.
Class I: gases, vapores y líquidos inflamables
La Class I corresponde a lugares donde pueden estar presentes gases o vapores inflamables en cantidades suficientes para generar una mezcla inflamable o explosiva.
Podemos encontrar este tipo de riesgo, por ejemplo, en procesos relacionados con:
- Combustibles.
- Gases inflamables.
- Solventes.
- Pinturas y recubrimientos.
- Procesos petroquímicos.
- Almacenamiento o transferencia de líquidos inflamables.
Aquí la preocupación es clara: si existe una atmósfera inflamable y aparece una fuente de ignición, puede producirse un incendio o una explosión.
Class II: polvo combustible
La Class II se refiere a lugares donde el peligro está relacionado con la presencia de polvo combustible.
Esto puede resultar menos evidente. Un polvo que parece inofensivo puede convertirse en un riesgo cuando se encuentra suspendido en el aire o se acumula en determinadas condiciones.
Algunos ejemplos incluyen procesos relacionados con:
- Granos y cereales.
- Harinas.
- Azúcar.
- Almidón.
- Productos alimenticios en polvo.
- Madera.
- Determinados metales y otros materiales combustibles.
Por eso, industrias como la alimentaria, agrícola, farmacéutica o de procesamiento de materiales pueden tener áreas donde este tipo de clasificación sea relevante.
Class III: fibras y partículas fácilmente inflamables
La Class III corresponde a lugares donde pueden estar presentes fibras o partículas fácilmente inflamables, aunque normalmente no se encuentren suspendidas en el aire en cantidades suficientes para formar una mezcla inflamable.
Algunos ejemplos incluyen procesos relacionados con:
- Algodón.
- Textiles.
- Fibras vegetales.
- Procesamiento de madera.
- Materiales que generan partículas o residuos combustibles.
Es un tipo de riesgo diferente al de los gases, vapores y polvos combustibles, pero sigue requiriendo que los equipos eléctricos sean adecuados para las condiciones del área.
Pero hay algo importante: Class no es lo mismo que Division
Aquí suele aparecer una confusión.
Class I, II y III indican qué tipo de material genera el peligro.
En cambio, Division 1 y Division 2 indican principalmente qué tan probable es que exista esa condición peligrosa.
Por ejemplo:
Class I → gases o vapores inflamables
Class II → polvo combustible
Class III → fibras o partículas fácilmente inflamables
Después:
Division 1 → el peligro puede estar presente durante condiciones normales o con cierta frecuencia.
Division 2 → normalmente el material peligroso está contenido o controlado, pero podría aparecer bajo condiciones anormales, como una fuga o falla.
Esta diferencia es fundamental porque no basta con saber que un área es “Class I”. Para seleccionar correctamente un equipo también es necesario conocer la clasificación completa del área y las certificaciones o métodos de protección aplicables.
¿Y qué tiene que ver esto con una báscula?
Mucho.
Una báscula convencional puede incorporar componentes eléctricos que no necesariamente están diseñados para trabajar en una ubicación clasificada como peligrosa.
Por eso, cuando una báscula va a utilizarse en estos ambientes, no debemos elegirla únicamente por su capacidad, resolución o tamaño de plataforma.
También debemos preguntarnos:
¿Para qué clasificación está aprobada?
Aquí entra nuevamente la serie HV de A&D.
Las balanzas de plataforma de esta serie están disponibles con configuraciones y certificaciones para determinados entornos peligrosos. Por ejemplo, documentación de A&D para la serie HV/HW-CEP especifica aplicaciones IECEx, ATEX y FM/FM c, incluyendo configuraciones para Class I, Division 1 y Class I, Zone 0, según el modelo y su certificación.
Esto nos lleva a una idea fundamental:
La báscula debe seleccionarse de acuerdo con el entorno donde va a trabajar, no solamente de acuerdo con lo que necesitamos pesar.
De la clasificación a la selección del equipo
Entender las Class I, II y III es apenas el primer paso.
Después hay que conocer la Division o Zone, el tipo de sustancia presente, las condiciones del área y las certificaciones que debe cumplir el equipo.
Y ahí es donde una solución como la serie HV de A&D cobra importancia: ofrece opciones de pesaje diseñadas para aplicaciones donde la precisión y la seguridad deben trabajar juntas.
Porque en una zona peligrosa, elegir correctamente una báscula también es parte del proceso de seguridad.